I think we live at a point of extreme darkness and extreme brightness. Extreme darkness, because we really do not know from which direction the light would come. extreme brightness, because we ought to have the courage to begin anew.
Michel Foucault in a dialogue with Baqir Parham.
Iranian Revolution, September 1978.

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Hackeando el velo

 
Entrevista grabada en Zemos 98.
abril 2014 

Gracias a Lucas Tello, Oscar Clemente, José Luís Tirado, y todo el equipo de Zemos98.


Hackeando el velo de imágenes. Migrantes de la vida.

(...) Un velo de imágenes cubren la totalidad de las cosas. Están ciegos solo ven imágenes (...)

(...)  respecto a la migración:  diálogo en la medida en que estemos abiertos a una completa transformación, de la misma manera en que hidrógeno y oxígeno forman un tercer elemento completamente inesperado: agua. Un diálogo a tal punto abierto que estemos dispuestos a dejar de ser nosotros..para ser realmente nosotros; es decir, un nosotros en movimiento, un constante cambio, como de hecho es nuestro pasado, como lo es cualquier cosa que esté viva, sino es el rigor mortis... Hay un horror a ese movimiento, y en cambio esa es la posibilidad de que nuestra cultura, nuestra sociedad sigan vivas. Algo que nos ayude a cambiar la deriva en la que se encuentra nuestro país y Europa entera, una deriva autoritaria, totalitaria... porque es cada vez más excluyente,  más defensiva, más inflexible..porque cada vez tiene más ese rigor mortis..porque realmente cada vez está más muerta..por eso es totalitaria, porque se quiere cerrada, acabada, definida...y su única manera de continuar es como pura violencia y pura negación (...)

Argelia: los occidentales ante el velo _ Algeria Unveiled _ Frantz Fanon

Sociología de una revolución, 1959, Era, México, 1968.

english versio _ français

Las características de la ropa, las tradiciones de la indumentaria y del arreglo, constituyen las formas de originalidad más evidente, es decir, las más inmediatamente perceptibles de una sociedad.

Los diversos tipos de sociedad se conocen, en primer lugar, a través del vestido, por los reportajes y los documentos fotográficos y por las películas cinematográficas. La pertenencia a un área cultural determinada se manifiesta, frecuentemente, por las tradiciones indumentarias de sus miembros. Por ejemplo, los turistas se fijan de inmediato, en el velo con que se cubren las mujeres del mundo islámico. Durante mucho tiempo se puede ignorar que un musulmán no consume carne de cerdo ni bebidas alcohólicas, pero el velo de la mujer se muestra con tal insistencia que, en general, es suficiente para caracterizar a la sociedad musulmana.
En el Occidente musulmán, el velo forma parte de las tradiciones del vestuario de las sociedades nacionales tunecinas, argelina, marroquí y libia. Para el turista, el velo caracteriza a la vez a la sociedad argelina y a su componente femenino. Por el contrario, en el hombre argelino podemos encontrar modificaciones regionales menores: fez en los centros urbanos, turbantes y chilabas en el campo. El vestido masculino admite cierto margen de variación, un mínimo de heterogeneidad. La mujer, vista a través de su velo blanco, unifica la percepción que se tiene de la sociedad femenino en Argelia.
Es evidente que nos encontramos ante un uniforme que no tolera ninguna modificación, ninguna variante. Hay un fenómeno que vale la pena recordar. Durante la lucha del pueblo marroquí contra los colonialistas españoles y franceses y, principalmente, en las ciudades, el velo negro se impuso sobre el blanco. Al nivel de los sistemas de significación, es importante subrayar que el negro nunca ha expresado duelo o aflicción entre la sociedad musulmana marroquí. Significo una aptitud de lucha: la adopción del negro respondía al deseo de presionar simbólicamente al ocupante, por lo tanto de escoger sus propios símbolos. 

Dawah e islamofobia: ¿Romperá el feminismo islámico esa alianza hegemónica?


Natalia Andújar.
 

28, julio, 2013

http://ndeyeandujar.wordpress.com/




El pasado lunes 22 de julio, leíamos en la prensa que el PSOE de Ceuta había denunciado el contenido de una conferencia emitida por RTVCE[1], por “atentar” supuestamente “contra la dignidad de las mujeres”[2]. Se iniciaron entonces una serie de acusaciones y denuncias mutuas, entre la formación socialista y el conferenciante en cuestión, Malik ibn Benaisa[3] (formación en la que había militado unos años antes), que han desembocado en la ruptura del PSOE de Ceuta de todas sus relaciones con Caballas[4], otra formación ceutí, por haberlo defendido.

Dawah neoconservadora e islamofobia


Se ha visibilizado una batalla político-ideológica, que va mucho más allá de una cuestión local. La atención mediática ha desembocado en un escarnio público del islam y los musulmanes. Debemos preguntarnos por qué la supuesta defensa de los derechos de las musulmanas es utilizada mediáticamente para alimentar los estereotipos, validar unas visiones tremendistas y binarias. A los comentarios de los internautas me remito.

De ahí que muchas musulmanas rechacen formar parte del circo mediático ya que su libertad de expresión está mutilada, esto es, se les da la palabra siempre y cuando cumplan con la función que se les tiene asignada: validar los estereotipos y renegar de su din. Estamos ante una cuestión poliédrica de múltiples aristas.

Al final, de lo que menos se ha hablado es del contenido de la conferencia en sí o solo de forma muy superficial y sesgada. Ningún medio de comunicación ha trasladado el debate al terreno del pensamiento islámico, sobre el esfuerzo interpretativo (iÿtihad), la disparidad de opiniones (ijtilaf), el problema de la autoridad (únicamente masculina), la invisibilización de la contribución de los feminismos islámicos en esos mismos medios, etc. El debate se ha reducido a un patético titular de prensa sobre la “mujer perfumada fornicadora”.

La islamofobia tiene su contraparte de la que se retroalimenta: la dawah neoconservadora, pietista. La invitación contemporánea al islam de ciertos grupos se caracteriza por una postura apologética, reactiva, en algunos aspectos imitadora del fiqh (la jurisprudencia) tradicional pero en otros tantos se aparta de él para hacer una lectura moderna. Estas campañas de “marketing islámico neoconservador” se apoyan en conferencias, producción de una literatura ad hoc, foros, páginas webs, cadenas de televisión, etc.

Seffar - Fez. Ciudad Interior


ovni archives


Abu Ali ,  Marruecos, 2004, 14 min.

http://www.al-barzaj.org/  


De la serie: "Fez. Ciudad Interior".
Silencios, olivos al viento contemplaciones y laberintos de sueños. Abdelfettah Seffar, un artesano que durante años vivió en Londres y decidió regresar, nos habla de su visión de Fez, una ciudad velada, y reflexiona sobre Occidente y sus conflictos.

From the series: "Fez Ciudad Interior". 
Silences and wind in the olive trees, contemplation, labyrinths and dreams. Abdelfettah Seffar, a craftsman who lived in London for years and decided to return, talks about Fez, a veiled city, and reflects of the West and its conflicts.

De la sèrie:" Fes. Ciutat Interior".
Silencis i oliveres al vent, contemplacions, laberints i somnis. Abdelfettah Seffar, un artesà que durant molts anys visqué a Londres i va decidir tornar, ens parla de la seva visió de Fes, una ciutat velada, i reflexiona sobre occident i els seus conflictes.

 


 

Sur le voile par Frantz Fanon

spanish & english versio

Le haïk délimite de façon très nette la société colonisée algérienne. On peut évidemment demeurer et indécis et perplexe devant une petite fille, mais toute incertitude disparaît au moment de la puberté. Avec le voile, les choses se précisent et s'ordonnent. La femme algérienne est bien aux yeux de l'observateur : « celle qu se dissimule derrière son voile ».

Nous allons voir que ce voile, élément parmi d'autres de l'ensemble vestimentaire traditionnel algérien, va devenir l'enjeu d'une bataille, à l'occasion de laquelle les forces d'occupation mobiliseront leurs ressources les plus puissantes et les plus diverses, et où le colonisé déploiera une force étonnante d'inertie. La société coloniale, prise dans son ensemble, avec ses valeurs, ses lignes de force et se philosophie, réagit de façon assez homogène en face du voile. Avant 1954, plus précisément depuis des années 1930-1935, le combat décisif est engagé. Les responsables de l'administration française en Algérie, préposés à la destruction de l'originalité du peuple, chargés par les pouvoirs de procéder coûte que coûte à la désagrégation des formes d'existence susceptibles d'évoquer de près ou de loin une réalité nationale, vont porter le maximum de leurs efforts sur le port de voile, conçu en l'occurrence, comme symbole du statut de la femme algérienne. Une telle position n'est pas la conséquence d'une intuition fortuite. C'est à partir des analyses des sociologues et des ethnologues que les spécialistes des affaires dites indigènes et les responsables des Bureaux arabes coordonnent leur travail. A un premier niveau, il y a reprise pure et simple de la fameuse formule : « Ayons les femmes et le reste suivra. » Cette explication se contente simplement de revêtir une allure scientifique avec les « découvertes » sociologiques. Sous le type patrilinéaire de la société algérienne, les spécialistes décrivent une structure d'essence matrimoniale. La société arabe a souvent été présentée par les occidentaux comme une sociétés de l'extériorité, du formalisme et du personnage. La femme algérienne, intermédiaire entre les forces obscures et le groupe paraît alors revêtir une importance primordiale. Derrière le patriarcat visible, manifeste, on affirme l'existence, plus capitale, d'un matriarcat de base. Le rôle de la mère algérienne, ceux de la grand-mère, de la ta, te, de la « vieille » sont inventoriés et précisés.